¿Las palabras son suficientes cuando mi hijo está molesto?

ID-10075943

Una meta que debemos tener los padres es que nuestros hijos puedan identificar sus sentimientos y expresarlos. Cuando un niño está molesto o frustrado, en vez de golpear a su hermanito o romper un objeto valioso en casa, sería mejor si pudiera decir “me siento muy molesto”. Algunos niños precoces logran esto muy temprano. Ahora, ¿es suficiente ponerlo en palabras?

Aquí algunos consejos para ayudar a tu hijo cuando se sienta con rabia.

– Los niños son muy apasionados. Quizá tu hijo pueda articular su frustración y rabia, pero puede no ser suficiente. Déjalo golpear una almohada, un porfiado (ese juguete que no puede tumbarse), zapatear o gritar. La rabia es una emoción muy física y las palabras no alcanzan para disipar estos sentimientos.

– Evita sobre-intelectualizarlo. Algunos niños precoces utilizan palabras sofisticadas para su edad, y parecen mayores. Es muy positivo que tu hijo pueda expresar sus sentimientos con palabras, pero hay que tener cuidado de que se aleje de la experiencia de las emociones. Ser muy capaz de describir emociones puede evitar que de verdad sienta y procese sus sentimientos.

– Sé un modelo a la hora de lidiar con los altos y bajos de la vida. A todos nos pasa, que tenemos momentos de absoluta alegría y momentos difíciles, de frustración o tristeza. En vez de actuar de manera pasiva o agresiva, demuéstrale a tus hijos cómo una persona puede manejar decepciones de forma saludable, sin dramatizar o culpar a otros. “¡Oh, no! ¡Tenía tantas esperanzas de que esta tienda siguiera abierta!”, en vez de “si todos ustedes se hubieran alistado a tiempo, habríamos llegado antes de que cierren. Ahora voy a tener que perder mi tiempo regresando mañana”.

– Permítele a tu hijo llorar, si lo necesita. La rabia es casi siempre la manifestación externa de tristeza y de sentirse herido. Ayuda a tu pequeño a llorar si lo necesita, y va a poder salir de su frustración de manera más fácil.

– Hazle saber a tu hijo que está bien sentirse molesto. A veces los padres tratan de convencer a sus hijos de que están exagerando. Explícale que entiendes que esté frustrado, y no trates de levantarle el ánimo de inmediato. “Yo sé que estabas esperando que Tomás venga a jugar contigo hoy. Sé que te sentiste triste cuando su mamá llamó diciendo que está enfermo y que no puede salir. Lo sé, amor, de verdad querías jugar con Tomás hoy”. Si no intentas ayudarlo a superar estos sentimientos incómodos, tu hijo aprenderá a que puede sentir y sobrevivir decepciones.

– Asegúrate de que tu pequeño tenga muchas oportunidades de salir a jugar. Muchos niños pasan demasiadas horas frente a la tv, a la computadora, al smartphone o al iPad de los papás. Es cierto que estas pantallas los entretienen –y les dan a los papás algunos minutos de tranquilidad para realizar otras tareas en casa-, pero los niños necesitan moverse, trepar, excavar y correr. Permítele a tu hijo quemar esas frustraciones con una buena sesión de juegos bajo el sol y, si se puede, a diario.

Ayuda a tu hijo a usar las palabras para expresar su frustración, y ofrécele la oportunidad de sacar sus sentimientos afuera, así será capaz de manejar las subidas y bajadas de la vida.

Foto: www.freedigitalphotos.net

3 cosas que hacer cuando tu hijo te dice “te odio”

ID-100104411

Nos ha pasado a muchos papás. Le prohibimos algo a nuestros hijos, le decimos que ‘no’ o les llamamos la atención y recibimos de respuesta un amargo “te odio”. ¿Cómo una chico puede odiar a sus padres? Pues en realidad no lo hace.

Para lidiar con estas fuertes palabras de tu pequeño, toma estas tres medidas.

1. Define la diferencia entre odio y rabia: Cuando un adolescente le dice “te odio” a sus padres, está tratando de llamar su atención y de generar una reacción. Cuando un niño le dice eso a sus padres, es porque siente rabia.

Es muy probable que el niño pequeño haya escuchado esta frase en alguna película o de sus hermanos mayores. Ellos vieron una cara molesta en la pantalla y escucharon estas palabras y asociaron ambas cosas. En vez de molestarte o sentirte dolido, pregúntale a tu hijo “¿por qué estás molesto con papá (o mamá)?”. Y luego, cuando esté más calmado, explícale que odiar significa no querer a una persona y que no es algo bueno.

La idea es que lo ayudes a reconocer sus propios sentimientos. Este es el primer paso para que una persona llegue a controlar sus emociones y nosotros queremos esa inteligencia emocional en nuestros pequeños.

Explícale que está bien sentirse molesto, pero que estar molesto no significa ser cruel.

2. Demuéstrale que te dolió: Tu hijo tiene que aprender que las palabras son poderosas y que no pueden usarse a la ligera. En casa puedes poner esta frase dentro del grupo de las palabras que no se permiten, como los insultos. Si te sientes triste, díselo. Una mamá del blog para padres Circleofmoms.com afirmó que en una discusión con su hija de 12 años, luego de que ella le dijera “te odio”, no aguantó y se puso a llorar. Esto impresionó mucho a su hija que la consoló, le dijo que no era verdad y nunca más lo repitió.

Perder la compostura no es la mejor manera de comunicarle que te dolió, pero es bueno hacérselo saber.

3. Considera los sentimientos de tu hijo: Ya le dijiste que te dolió, ahora te toca escuchar. Tienes que respetar sus sentimientos. Si se siente frustrado porque le prohibiste hacer algo, calmadamente explícale por qué lo hiciste. Es nuestra meta formar personas que sepan comunicarse. Si vas a castigarlo porque hizo algo malo, castígalo por eso, y no por la frase “te odio”.

Con información del blog Circleofmoms.com

Otras noticia que podría interesarte:

Los celos infantiles

El juego desarrolla los 8 tipos de inteligencia en los niños

Importancia del juego
www.freedigitalphotos.net

 Jugar no solo hará que tu hijo pase el tiempo de un modo divertido, sino que es importante para su inteligencia.

Garner hablaba de 8 tipos de inteligencias, relacionadas con diferentes partes de la corteza cerebral. Estas pueden ser potenciadas con el juego. Aquí encontrarás qué juego es indicado para cada tipo de inteligencia:

1.Inteligencia lingüística: Contar o inventar cuentos, dramatizarlos; hacer juegos de memoria y palabras.

2.Inteligencia lógico-matemática: Ajedrez, juegos de estrategia, figuras geométricas, usar el ábaco, sudoku, construcción con legos, etc.

3. Inteligencia naturalista-científica: Experimentos físicos o químicos sencillos, usar el microscopio, analizar hojas, coleccionar minerales.

4. Inteligencia artístico-espacial: Manualidades con arcilla y plastilina. Pintar, dibujar, hacer fotos.

5. Inteligencia musical: Practicar instrumentos, cantar y bailar, jugar a identificar piezas musicales e instrumentos dentro de ellas.

6. Inteligencia físico-corporal: Deportes, jugar al mimo, hacer teatro, disfrazarse.

7. Inteligencia intra e interpersonal: Jugar con otros niños a juegos simbólicos, de doctores, el colegio, la casita, la cocina), juegos de mesa, juegos colectivos como la escondidas y las chapadas y deportes en equipos.

8. Inteligencia creativa: Promover que en todos los juegos anteriores, el niño aporte creativamente. Podría crear sus propios juegos e historias, hacer nuevas reglas, etc. Los niños muy creativos son muy despiertos, ingeniosos y jamás se aburren.

Otros artículos sobre el juego:

3 motivos por los que es importante que tu hijo juegue

El papel de los padres en el juego de sus hijos

Juguetes para niños de 1 a 2 años

Juguetes para niños de 3 a 4 años