El Día de la Mamá…Oca

día de la madre

Ser madre es… todo lo que se nos pueda ocurrir. Internet y las redes sociales están plagados de definiciones sobre esta importante labor. Las leemos y nos emocionamos un poco y ponemos “compartir”. Algunos no lo hacen porque la  experiencia que tuvieron con su madre no vale ni un solo “like”.

Y es que, sea lo que sea,  ser madre es algo único para cada mujer, aunque seamos muchas las madres y con cada una haya una definición personal y exclusiva sobre esta importante tarea. De hecho, si queremos ponerle significado a esta palabra, seguramente encontraremos tantas como madres hay en el mundo.

Hace varios días que le doy vuelta a qué voy a escribir en mi blog a propósito del Día de la Madre que, aquí donde vivo, es el segundo domingo de mayo. Y siempre que busco algo diferente y especial para escribir sobre este día caigo en los mismos conceptos y sentimientos de todos los años: la importancia de este “cargo” auto impuesto, la responsabilidad que éste conlleva porque si hacemos mal el trabajo no estamos malogrando balances en Excel sino a personas de verdad, los miedos, las dudas, las culpas, los agotamientos, las alegrías, los orgullos, las risas, las penas, los conflictos, disyuntivas, apasionamientos y todo eso que cada una, en lo más profundo y superficial de nuestro ser, sentimos desde el día que nos dicen que tenemos un bebé en la panza.

El Día de la Madre al estilo de La Mamá Oca

Escucharemos nuevamente que el Día de las Madre es todos los días. Que el Día de la Madre, como tal, es un tema comercial. Que no hay que engreír a las mamás solo en el Día de la Madre, sino todos los días. Y sí. Ser madre no es sólo un día y sí, esta celebración es un tema comercial.

Y como no quiero repetir lo de siempre y lo de todos, decidí que este año sólo voy a compartir cómo sueño pasar el Día de la Madre.

  1. Me voy a levantar a la hora que quiera.
  2. Voy a recibir el regalo que me tengan preparado.
  3. Voy a ir a Misa.
  4. Voy a almorzar un pedazo de pizza viendo tele porque no pienso:
  • Hacer cola en ningún restaurante ni comer fatal ni que me atiendan pésimo sólo porque es Día de la Madre y todo colapsa.
  • Poner ni media mesa, lavar ni medio plato, preocuparme por absolutamente nada que no sea por esta madre que llevo dentro.
  • Voy a estar con mis hijos pero les diré, si me provoca, que no pienso jugar todo el día a lo que ellos quieren. Qué vivan los videos sin límites si es que eso me va a dejar descansar (ojalá me funcione porque vengo ya varios años con la coincidencia de que uno de mis hijos se enferma justo en ese día así que no me queda otra que ser madre el Día de la Madre).

5. En la tardecita voy a ver a mi suegra para tomar lonchecito relajadas. Mi mamá comerá pizza a la hora del almuerzo.

Y como ya les comenté en Navidad, hay que hacer de estas fiestas algo relajado, feliz y que se centré en lo verdaderamente importante. Hay 364 días restantes para ir a nuestro restaurante preferido sin que nos aplasten, para comprarnos la chompa que nos gusta (y seguramente más barata) y para estar con todas las demás mamis del mundo. Ser madre es una tarea de todos los días, no hagamos del más especial el más complicado y estresante.

¡Feliz día a todas las mamás que quieren educar seres humanos felices!

La Mamá Oca