¿Conductas negativas? No, gracias- II Parte

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(Continuación)

4. Ignorar enseña autocontrol
A algunos padres no les gusta ignorar a sus hijos porque sienten que es una falta de respeto que puede dañar su autoestima, así como la relación con los hijos. Otros padres piensan que no es suficiente castigo y que determinadas conductas precisan disciplina. Lo estudios indican que el ignorar es una manera de disciplina efectiva porque mantiene una relación positiva entre el padre y el niño, basada en respeto en lugar de en el miedo. Al ignorar le demostramos al niño que podemos mantener un autocontrol incluso cuando existe conflicto. Al no enfadarte por estas conductas el niño apreciará que no existe ninguna recompensa ni tiene ningún efecto, por lo que no merece la pena continuar con este tipo de conductas.

5. Limita el número de conductas que vas a ignorar
Así como algunos padres ignoran con poca frecuencia, otros ignoran “demasiado”. Estos padres ignoran efectivamente la mala conducta inicial de los niños, pero luego continúan sin darles atención, apoyo o aprobación durante horas o incluso días enteros. Otro problema es cuando los padres intentamos hacer frente a demasiadas malas conductas a la vez. Al ignorar tanta actitudes los niños pueden sentirse abandonados y los padres demasiado presionados. Es importante concretar conductas específicas para ignorar, elige solamente una o dos conductas de forma que sea más realista el llevarlo a cabo.

6. Elige con cuidado qué conductas vas a ignorar
Piensa las conductas que vas a ignorar y dónde. No es conveniente hacerlo en lugares donde los niños pueden recibir atención de otra persona o ignorar conductas como mentir, robar o no obedecer. Por lo general deben ser conductas que molestan, lloriqueos, gritos, berrinches… Por otro lado, las conductas agresivas o peligrosas (pegar, insultar, hacer fuego o dañar las cosas de los demás) no pueden ser ignoradas. En estos casos es necesaria una consecuencia más fuerte como el “tiempo fuera” o una pérdida de un privilegio en casa. Ejemplos de conductas que se pueden ignorar efectivamente con niños en edad preescolar son: lloriqueos, pucheros, berrinches, malos gestos, malas palabras, contestaciones, pequeñas peleas con otros niños, llorar poco tiempo durante la noche, cuando no le gusta comer, protestas, morderse las uñas, chuparse el dedo o hablar como un bebé.

7. Vuelve a prestarle atención en cuanto sea posible
A veces los padres estamos tan cansados por las conductas inapropiadas de los niños que no nos fijamos en lo que hacen bien. Es importante que en cuanto el niño deje de portarse mal vuelvas a prestarle atención y a elogiarle por lo que empiece a hacer bien. Sólo combinando el quitar la atención por la mala conducta con dar la atención por las conductas apropiadas, podrá cambiar el ciclo de atención negativa con conductas negativas. En cuanto el niño deje de portarse mal, sonríe, empieza a hablarle  busca algo para elogiarle.

Por Pilar Gamazo

Tomado de la revista Hacer Familia #232

Foto: www.freedigitalphoto.net

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