¿Cómo hablar con nuestros hijos adolescentes sobre alimentación sin hacerles daño?

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Es innegable que en la actualidad hay muchas más personas con sobrepeso que antes, incluyendo niños y adolescentes.

Como padres, queremos conversar con nuestros hijos sobre dieta y nutrición, pero debemos tener en cuenta que hay una línea muy fina que separa ayudar a nuestros hijos de hacerles daño con nuestras palabras. Un nuevo estudio ofrece cierta guía a la hora de abordar el tema con los hijos.

De acuerdo a la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota, a la hora de conversar sobre nutrición, es mejor no hablar de peso para nada.

Los adolescentes, cuyos padres tuvieron conversaciones con ellos que se enfocaron en peso y tamaño, intentaron maneras poco saludables para bajar de peso. Lo que queremos como padres es enfocarnos en los beneficios de hábitos alimenticios saludables y buena nutrición, así las conversaciones con nuestros hijos tendrán un efecto que los protegerá.

La autora del estudio, la investigadora Jerica Berge, asegura que existe un patrón muy claro cuando se estudia a adolescentes con sobrepeso y aquellos con un peso saludable. “Cuando los padres se enfocan en perder peso, esas conversaciones están asociadas con maneras poco saludables para bajar de peso, como dietas, atracones, purgas y diuréticos”, afirmó en la publicación médica JAMA Pediatrics.

Entonces, ¿cuál es la diferencia?

Berge describe una conversación sobre alimentación saludable como aquella en la que los padres dicen: “Quiero que comas tus frutas y verduras”, frente a una en la que los padres dicen, “quiero que comas bien, porque estoy preocupado por tu peso”. El estudio es uno de los primeros en probar y cuantificar los resultados de diferentes tipos de conversaciones, incluso entre las madres y padres bien intencionados.

La psicóloga Marlene Schwartz, de la Universidad de Yale, explica que a veces los padres dan mensajes dobles. Ella aconseja enfatizar que la comida es algo que se disfruta y que nutre, pero también se debe ser firmes en lo que se permite o no en casa. Siempre que sea posible, los padres deben dejar la palabra ‘peso’ fuera de la conversación. Si tu hijo la menciona, trata de reformular la conversación, haciendo hincapié en la nutrición y dejando claro que los cuerpos sanos y hermosos vienen en varias formas.

Enseñar con el ejemplo

Estas conversaciones son muy importantes para modelar hábitos alimenticios, pero también lo es el ejemplo que le das a tus hijos con tu relación con la comida. Sin embargo, si los adolescentes llegan a desarrollar trastornos alimenticios, los padres no debemos sentirnos culpables, porque los factores genéticos y ambientales juegan un papel importante, como aseguró el doctor Russell Marx, director científico de la Asociación Nacional de Trastornos de la Alimentación en Estados Unidos.

Es mejor promover comportamientos saludables y equilibrio. El doctor Marx explica que “si eres demasiado duro con cualquier comportamiento en tus hijos, estos tienden a llevarlos a cabo clandestinamente”.