La Mamá Oca visita a la Virgen de Lourdes

 

Lourdes

Si bien puede parecer que una crónica de viaje no tiene mucho que ver con el tema que nos compete –educar a nuestros hijos—quiero compartir con ustedes un aspecto de mi visita a Lourdes que fue lo que más me marcó y no tiene que ver con una experiencia católica sino más bien humana que le ha dado mucha fuerza a mi trabajo de ser esposa y madre. *

Una experiencia de paz

La intención de esta pequeña crónica no es contarles todo lo que pueden ver o sentir en Lourdes ya que ese tema pueden encontrarlo aquí. Sólo quiero señalar un único aspecto que es universal para todo aquel que ha tenido la suerte de visitar dicho santuario: paz. Eso es lo que se respira. Es como oxígeno puro. Más allá de lo que ofrece el paisaje maravilloso. Es algo distinto. Es paz, paz, paz.

Pensando un poco por qué se siente paz de una manera tan impactante llegué a una conclusión. En el santuario de la Virgen de Lourdes confluyen las tres virtudes cardinales de la manera más pura: Fe, Esperanza y Caridad (Amor).

Fe de todas las personas que creemos en la Virgen y en Dios. Esperanza de todos aquellos enfermos que van en busca de una sanación (ya hay 69 casos de milagros comprobados por la ciencia que no incluyen otros tantos miles de milagros personales), así como la esperanza que anhelan todos los corazones. Y la caridad. En este último punto, tuve la suerte de estar en una procesión de enfermos con el Santísimo, y veías a cientos de voluntarios empujando o jalando sillas de ruedas con personas sufriendo todo tipo de enfermedad

Y, claro, fe, esperanza y caridad puras y duras, bien combinadas, hacen un cóctel que reblandece hasta la roca más dura y hostil. Que fue efectivamente lo que pasó ahí, en la gruta cuando la Virgen se le apareció a la pequeña Bernardette: una roca ahora emana el agua más pura y sanadora del mundo que miles de personas del mundo van a tocar y a recoger.

Si esa experiencia se diera en todos los espacios de nuestra vida, ¿se imaginan lo que podría brotar de nuestros corazones?

Eso es lo que quería compartir.

La Mamá Oca

*Para ponerlos un poco en contexto, en estos días estoy realizando un viaje muy especial de estudios en Matrimonio y Familia en Pamplona, Navarra (España). Así que en esta circunstancias un grupo de estudiantes nos pusimos de acuerdo en realizar esta visita por un día, ida y vuelta, ya que Lourdes se encuentra a tres horas de distancia en bus.