Pautas para una buena comunicación familiar (O cómo no perder la paciencia con los hijos PARTE 1)

Una buena comunicación asegura la felicidad en una familia. Lamentablemente, muchas la toman por sentado. Repasemos estas reglas que ayudarán a mejorar la relación familiar.

1. Hablaremos las cosas con quien convenga y en el momento oportuno. No diremos más de lo que debemos ni nada de lo que después podamos arrepentirnos.

2. Cuando la prudencia aconseje no hablarlo todo, seleccionaremos aquello que mejor le va a quien nos dirigimos.

3. Respetaremos la intimidad de nuestros hijos. Guardaremos nuestra propia intimidad. Cuando sentimos que invaden nuestra intimidad, dejaremos de confiar en quien lo hizo, por eso es importante respetarla.

4. Cuando tengamos que corregir, lo haremos a solas y con el mayor cariño posible.

5. Si al dar una indicación a nuestros hijos, vemos que ha no ha sido entendida, guardaremos la calma. Repetiremos lo que queremos, usaremos otras palabras y nos aseguraremos que ha sido bien comprendida. Si es necesario, haremos que nuestro hijo repita lo dicho.

6. Cuando alguno falle, no perderemos la confianza en él. Es cuando debemos permitirle que demuestre su valor. Le daremos una segunda oportunidad. Tendremos presente que la buena comunicación se consigue gracias a la receptividad y capacidad de escucha del emisor y el receptor.

(Tomado de ‘El Proceso de la Comunicación’, de Gloria Elena Franco Cuartas)

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