¿Hasta dónde somos capaces de amar?

 

Gianna Beretta era una mujer italiana, casada con tres hijos. Cuando estaba embarazada de su cuarto bebé, le diagnosticaron un cáncer terrible. La opción para salvar su vida era operarla. Pero eso implicaba poner en riesgo la vida del hijo que llevaba en su vientre. Así que dijo que no. A los pocos días de tener al bebé, murió. Algunos años después la canonizaron.

Si bien el video no es de muy buena calidad, los invito a verlo completo. El amor por los hijos es incondicional. Dar la vida por un hijo no sólo ha sido una experiencia exclusiva de esta santa mujer. Muchas mujeres lo hacen día a día pero no conocemos sus historias.

De eso se trata. De amar hasta que duela. Unos tenemos la suerte de no sufrir tanto y no ser un caso, gracias a Dios, que pase como gran historia y ejemplo para la humanidad. Pero otros no se la llevan tan fácil. Veamos este video y pensemos en todo lo bueno que tenemos: salud, hijos, familia, trabajo y un presente maravilloso. Y como seguimos en el mes de la madre, sigamos dando gracias por el don maravilloso de la maternidad y del poder compartir con nuestros hijos gran parte de sus vidas. ¿Sobre los problemas? Todos los tenemos. Pero mientras haya vida y salud, podemos arreglarlo. La muerte, sí, no tiene reparo.

La Mamá Oca

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