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Control de la natalidad, coágulos y muerte | La Mamá Oca

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En la mañana del 26 de septiembre de 2018, Alexandra (Alex) Williams, una estudiante universitaria de veinte años sana y enérgica, se derrumbó en el camino de entrada de la casa de sus padres. La ambulancia la llevó de inmediato al Centro Médico de la Universidad de Duke y, durante doce horas, los equipos de cirugía y post operatorios intentaron reanimarla. Al final del día los médicos le dijeron a los padres de Alex que ella tenía poca o ninguna actividad cerebral. El 27 de septiembre, luego de ser removido el soporte vital, Alex murió.

«Alex era una estudiante universitaria saludable que hacía ejercicio con regularidad, comía una dieta nutritiva y su única enfermedad fue faringitis estreptocócica cuando tenía cuatro años», dice su padre, Anthony Williams. Cinco días después de su muerte, los resultados de la autopsia revelaron que Alex tenía coágulos de sangre en ambos pulmones. Ella experimentó una embolia pulmonar, un hecho inusual para personas tan jóvenes como Alex.

El Sr. Williams explica:

«Sin que nosotros lo supiéramos, Alex había ido a una clínica de Planned Parenthood nueve meses antes, donde obtuvo una receta para una combinación genérica de píldoras anticonceptivas hormonales, supuestamente una de las más “seguras”. Estas píldoras a menudo se venden a las mujeres jóvenes para eliminar el acné, minimizar los cambios de humor, minimizar el aumento de peso y prevenir el desarrollo de ciertos tipos de cáncer. Una especie de «píldora milagrosa»».

Lo que a menudo no se le dice a las mujeres es el significativo grado en que la anticoncepción hormonal (AH), incluida la píldora, las inyecciones, los implantes, los anillos o los parches, aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos en las mujeres. Puede llevar a muchos problemas médicos graves, e incluso a la muerte, en chicas jóvenes sanas como Alex.

Las muertes de mujeres jóvenes relacionadas con el control de la natalidad ocasionalmente producen titulares, y están evidentemente poco reportadas. No existe una vigilancia sistemática sobre el tromboembolismo venoso (TEV), que incluye la trombosis venosa profunda de la pierna o la pelvis, y su complicación, la embolia pulmonar (coágulos de sangre en el pulmón), pero el CDC (Centro de control y prevención de enfermedades (EEUU)) informa que 900 mil personas experimentan TEV cada año y que hasta 100 mil muertes son causadas por TEV cada año en los Estados Unidos. Para las mujeres jóvenes sanas como Alexandra, estas muertes podrían prevenirse.

Nuestra revisión sistemática de la literatura científica nos llevó a concluir que, en los Estados Unidos, entre 136 y 260 mujeres sanas mueren al año a causa de la TEV causada por la anticoncepción hormonal. Esa cifra aumenta cuando ese riesgo se combina con el riesgo agregado del accidente cerebrovascular y ataque cardíaco. Así, entre 300 y 400 mujeres mueren cada año en los Estados Unidos debido a su elección de usar anticonceptivos hormonales.

Para dar alguna perspectiva estadística, la meningitis mató a 45 personas (de todas las edades) en el 2017. La mayoría de los estados de E.E.U.U. exigen la vacuna contra la meningitis para estudiantes universitarios. ¿Considerarían el mismo tipo de campañas de prevención para los coágulos de sangre mortales causados ​​por el control de la natalidad hormonal?

La evidencia

En nuestra revisión sistemática de los artículos ciéntificos más aprobados de las décadas entre 1960 al 2018, que comparan a los usuarios de anticoncepción hormonal (AH) con los no usuarios, y que incluyen a más de 17 millones de mujeres durante años de observación, encontramos que el uso de la AH aumenta de 3 a 9 veces el riesgo de una mujer a ser diagnosticada con TEV. Para las mujeres menores de treinta años, el riesgo aumenta trece veces durante el primer año de uso, cuando el riesgo de formación de coágulos es mayor.

En los Estados Unidos, aproximadamente el 21% de las mujeres en edad reproductiva están usando AH. Eso equivale a unos 13 millones de mujeres. De esas, 5.9 millones tienen entre 15 y 24 años, y 4.8 millones tienen entre 25 y 34 años.

La obesidad puede aumentar el riesgo mientras se toman anticonceptivos hormonales, duplicando el riesgo de tener coágulos de sangre en comparación con una mujer de peso normal que también toma la píldora. Cuando se prescribe un método anticonceptivo hormonal, no se considera rentable revisar la trombofilia, una disposición genética para formar coágulos de sangre. Sin embargo, esta condición multiplica el riesgo de TEV 72 veces en el primer año.

Algunas de las formulaciones más nuevas de anticonceptivos hormonales, algunas veces llamadas AH de tercera o cuarta generación (que contienen desogestrel, gestodeno o drospirenona), tienen un mayor riesgo de coágulos sanguíneos que la AH de segunda generación (que contiene levonorgestrel). Cuando un estudio reciente en Francia demostró hospitalizaciones excesivas y muerte por píldoras de tercera y cuarta generación, el gobierno francés eliminó estas formulaciones de la lista de medicamentos reembolsados ​​en el 2013. Las recetas de estos medicamentos disminuyeron en un 45%, ya que las mujeres cambiaron rápidamente a otras formas de control de la natalidad.

No sale en la etiqueta

Si bien nadie quiere iniciar un pánico general entre los usuarios del control de la natalidad, necesitamos reevaluar la forma en que se advierte a los pacientes sobre los riesgos de ésta y las formas en que los profesionales médicos evalúan y monitorean estos riesgos.

Por un lado, el lenguaje en la caja negra que advierte sobre el riesgo de tener eventos cardiovasculares usando AH actualmente engaña a las mujeres al hacer que parezca que el riesgo se limita a quienes fuman. Yaz es una marca de Bayer que tuvo una demanda importante, con más de 10 mil denuncias entre 2009 y 2016, de pacientes que sufrieron un TEV. Las advertencias en la etiqueta de Yaz dicen: «ADVERTENCIA: FUMAR CIGARRILLOS Y EVENTOS CARDIOVASCULARES SERIOS». Si bien fumar es un factor de riesgo, los estudios que muestran la prevalencia se ajustan a este riesgo, lo que significa que muchos no fumadores (como Alexandra) tienen un riesgo elevado también.

De hecho, Lucine Health Sciences estudió los antecedentes médicos de 87 mujeres que experimentaron una TVP debido a los anticonceptivos hormonales y descubrió que el 95 % de ellas no fumaba en el momento de la TVP, y el 78 % nunca había fumado. Las etiquetas de AH deberían indicar claramente que cualquier persona que tome estos medicamentos podría experimentar un evento cardiovascular potencialmente mortal y debería hablar sobre los riesgos con un profesional médico.

Un factor de riesgo importante y conocido para el TEV es la condición genética de la sangre llamada «resistencia a la proteína C activada» o resistencia a la ACP, en la cual el paciente tiene más probabilidades de experimentar coagulación de la sangre en presencia de ciertos factores de riesgo. El factor más común entre estas condiciones, el Factor V Leiden, afecta aproximadamente a un 3-8 % de la población con ascendencia europea de EE.U.U. Las mujeres que tienen estos atributos genéticos tienen 6 veces más probabilidades de experimentar un coágulo de sangre antes de llegar a los 65 años. En una opinión publicada en el Journal Expert Opinion on Drug Safety, el Dr. Oejvind Lidegaard advierte que el uso de AH aumenta dramáticamente el riesgo de TEV de estos pacientes. El riesgo aumenta con el tiempo. Después de diez años de uso de anticonceptivos, el 2,5% experimentó TEV.

Conociendo los riesgos

Después de la muerte de Alex, Anthony Williams ordenó un análisis de sangre para su segunda hija y para su sobrina. Las pruebas revelaron que su sobrina tenía resistencia a la ACP y, como resultado ella dejó de usar su anillo vaginal, un acto que puede haber salvado su vida.

Para servir mejor a las mujeres como Alex, la comunidad médica debe ser más consciente no solo de los riesgos, sino también de la amplitud de los síntomas que pueden presentar las mujeres si tienen complicaciones por el control de la natalidad hormonal. Alexandra comenzó a quejarse de dolores de espalda inexplicables unos cinco meses después de que comenzó a tomar las pastillas anticonceptivas. En agosto, fue a la sala de emergencias porque sus dolores de espalda habían empeorado. Le tomaron radiografías de la parte superior del cuerpo y esa vez le diagnosticaron una infección pulmonar y le recetaron antibióticos. No se realizaron más pruebas médicas. ¿Podría un doctor más informado haberla revisado para detectar coágulos de sangre?

En 2014, Megan Henry, una atleta olímpica, le dijo a Vanity Fair que estaba «jadeando por aire» poco después de que usara el Nuvaring, un anillo hormonal vaginal. Se necesitaron tres visitas al médico para encontrar un profesional que ordenó una tomografía computarizada encontrando docenas de coágulos de sangre en sus pulmones, salvándole la vida. Es urgente que todos los profesionales médicos sean alertados de la relación entre el uso de AH y cualquier síntoma inexplicable en mujeres jóvenes.

Muchas mujeres jóvenes toman estos medicamentos, incluso cuando no son sexualmente activas, para tratar otros síntomas, desde el acné hasta los períodos dolorosos, para los cuales existen tratamientos disponibles más seguros. Cuando las mujeres desean evitar el embarazo, existen otras formas de control de la natalidad que se pueden usar con riesgos mucho menores y una eficacia comparable. Las formas modernas de métodos basados ​​en el conocimiento de la fertilidad (FABM), como los métodos Billings, Creighton, Marquette y Sympto-Thermal, no tienen efectos secundarios y tienen tasas de efectividad de uso típico que van del 86.8 al 98.4 %.

A raíz de la muerte de su hija, Anthony y Lisa Williams desean que más mujeres estén informadas de estas alternativas naturales para la salud hormonal y la planificación familiar. Creen que Alex, que vivió una vida dedicada al empoderamiento de las mujeres, también querría eso.

Sobre los autores

LYNN KEENAN

La Dra. Lynn Keenan, certificada en medicina interna y del sueño, ha sido docente por más de 25 años y tiene una pasión por la salud de la mujer.

GERARD MIGEON

Gerard Migeon es el CEO y cofundador de Natural Womanhood, una organización sin fines de lucro dedicada a promover los beneficios de las alternativas naturales a la anticoncepción y aumentar la conciencia sobre la ciencia de la fertilidad de las mujeres.

 Artículo publicado en inglés en The Public Discourse

Link al artículo original: https://www.thepublicdiscourse.com/2019/03/49896/

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