Cómo ayudar a un niño pequeño a desarrollar el sentido del humor

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Los niños ‘aprenden’ el sentido del humor imitando a sus padres. Los psicólogos de la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, encontraron que los niños aprenden a reconocer el comportamiento obviamente divertido (como en un padre jugando con un peluche) a los 18 meses.

Pero las bromas son más difíciles de distinguir que las acciones obviamente divertidas. Los niños se tardan mucho más en reconocerlas y con frecuencia interpretan las bromas como errores hasta la edad de dos o tres años.

Los padres pueden ayudar a sus niños a desarrollar su sentido del humor, por ejemplo al hablar con una voz diferente cuando están haciendo algo divertido para que quede claro que están bromeando.

La imitación, básica para el desarrollo del humor

La doctora Meredith Gattis, psicóloga de la Universidad de Cardiff, afirmó sobre el estudio que «cuando pusimos sobre nuestra cabeza un peluche y nos reíamos, la mayoría de los niños de entre 19 a 24 meses se dieron cuenta de que era una broma y la copiaron”. En cambio, cuando un investigador escribía por el lado equivocado del lapicero y ponía cara de decepción, la mayoría de los niños pensaban que se trataba de un error y corregían al investigador.

El estudio, que forma parte de un proyecto de 10 años en el desarrollo del niño, examinó la importancia de mimetismo para el aprendizaje de los niños.

Niños de tan solo un año empiezan a imitar a otras personas, aprenden a reírse de los chistes físicos poco después, y a los dos años ya son capaces de distinguir la diferencia entre lo que es divertido y lo que no.

Recién a los seis o siete años pueden comenzar a comprender el humor basado en el lenguaje, como adivinanzas o juegos de palabras.

“Los niños aprenden muchas cosas imitando a los adultos, incluyendo cómo ser divertido”, como explicó la doctora Gattis. La investigación muestra que la edad crítica para entender el humor es alrededor del segundo año.

A los dos años, el niño comienza a entender que haces algo equivocado, pero con la intención de que sea divertido. Puedes ayudarlo a que esto sea más claro si lo acompañas con una cara graciosa o una voz diferente. Además, si quieres que tu hijo desarrolle el sentido del humor desde pequeño, tú debes ser más divertido y hacerlo reír con bromas físicas y verbales.

Con información de The Telegraph

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